BUENOS AIRES.- A más de un mes del secuestro y asesinato de Candela Sol Rodríguez, la nena de 11 años que vivía en el partido bonaerense de Hurlimghan, el principal sospechoso del crimen aseguró que "no mató a nadie" y que la razón por la cuál lo acusan es porque "no arregló" con la Policía bonaerense.
"No tengo nada que ver. Esto es un garronazo que me estoy comiendo. Se trata de una causa que me armó la Policía junto con el fiscal", sostuvo Hugo Elvio Bermúdez, en una entrevista exclusiva con el diario "Perfil". El hombre fue imputado el pasado 8 de septiembre de la autoría material del asesinato.
Según la investigación, Bermúdez, un vendedor de drogas que vive a dos cuadras de la casa de la víctima, la habría matado porque tendría problemas con los Rodríguez.
En la entrevista, el hombre insistió en su inocencia. Además, aseguró que no conoce a Carola Labrador, la madre de la niña, ni a Alfredo Rodríguez, el padre. "A alguien tienen que meter preso", expresó.
Finalmente, el sospechoso consideró que el asesinato se debió a un problema con el padre o con la madre. "Yo no los culpo a ellos. De verdad, les mando mi pesar porque le mataron una criatura, y lamento en el alma que haya sucedido", concluyó. (Especial)